¿Qué estudios considera necesarios pedir ante un posible caso de TEA?

En el consenso actual de diagnóstico de la academia Americana de Pediatría del año 2000 se consideran necesarios realizar estudios auditivos y EEG al inicio del diagnóstico. En los casos que el neurólogo evalúe puede completar neuroimagenes, estudios neurometabolicos y en los casos que no hay un causante visible hay que agregar estudios genéticos como cariotipo y fragilidad de cromosoma X.

¿Cuáles son las comorbilidades más comunes? ¿Se pueden prevenir? ¿Los tratamientos farmacológicos para éstas pueden servir de base para hacer fármacos más específicos para TEA?

Las comorbilidades más frecuentes son la epilepsia, el déficit de atención con o sin hiperactividad, la discapacidad intelectual, los trastornos de sueño, las conductas agresivas, las conductas de ansiedad y obsesivas. Se pueden detectar apenas aparecen y tanto los fármacos como las terapias tienen que adaptarse específicamente a las respuestas que se producen en el TEA. No son los mismos síntomas obsesivos del TEA que en otros cuadros obsesivos, y la respuesta tanto al tratamiento farmacológico como a la medicación son diferentes.

¿Por qué hay tantos tratamientos alternativos? ¿Por qué hay tan pocos tratamientos probados científicamente? 

En relación al tratamiento, si fuera una enfermedad que cura el antibiótico habría pocas terapias alternativas. El conocimiento del cerebro y de las enfermedades neurobiológicas es reciente y hay pocos años de conocimiento para saber que rehabilitaciones son más efectivas.

Sin embargo, hay consensos internacionales que muestran que hay tratamientos de rehabilitación que tienen eficacia demostrada en la mejoría de los síntomas neurológicos con déficit de comunicación, de habilidades sociales y de flexibilidad. Están reunidos por ej en las guías de buenas prácticas de España y más recientemente el libro de Reichow y cols de Intervenciones efectivas en autismo reúne las pruebas de las terapias eficaces.

El arte del coordinador del tratamiento es combinar del modo más adecuado las distintas terapias efectivas para tratar mejor los síntomas que son específicos para cada niño.

¿Por qué se hacen investigaciones con un número de muestra (n) bajo para TEA?

Es difícil investigar con niños y además cuando tienen TEA generalmente son diferentes entre si, por lo que es difícil  reunir niños de características similares.

Le agradecemos a la Dra. Nora Grañana por responder a estas preguntas.